La mensajera de la felicidad

por ÀNIMA CATERING BARCELONA

Tenemos un segundo cerebro salvaje e imprevisible. No es el más galmouroso y quizá, no ganaría un concurso de belleza, pero la Neurogastroenterología afirma que se encuentra en nuestras entrañas.

Irina Matveikova en su libro la Inteligencia Digestiva explica que nuestro sistema digestivo es una red extensa de neuronas que están entre las dos capas musculares de las paredes del intestino (Sistema Nervioso Entérico).

Basada en los estudios de Michel Gershon, del Departamento de Anatomía y Biología celular de la Universidad de Columbia, afirma que el Sistema digestivo es el responsable de la producción y almacenamiento de la seretonina, la dopamina y la acetilcolina.

Boda Ànima ensaladas en vaso

Foto: BRD

Son neurotransmisores que también se producen en nuestro cerebro principal y que influyen en nuestro ánimo y bienestar emocional y psicológico.  Además, el intestino almacena el 90% de la seretonina, que se considera la “mensajera de felicidad” de nuestro cuerpo y se encarga del apetito, del sueño, de la contracción muscular y participa en funciones cognitivas como la memoria y el aprendizaje…

Hay un cambio de la concepción de la relación entre nuestro cerebro superior y nuestro sistema digestivo. Ha quedado atrás la visión unidireccional en que el proceso iba del cerebro superior a la periferia. Se ha demostrado que ambos cerebros interaccionan y tienen una relación constante. Es decir, lo que sucede en nuestro sistema digestivo también influye a nuestro cerebro superior.

Por eso Matveikova recomienda comer con paz y tranquilidad y mimar nuestras neuronas estomacales. Según ella, la gente que escucha a sus tripas transmite más tranquilidad, comprensión e intuición y viven mejor.

Habrá que probarlo, ¿no creéis?

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